Volver a la esencia
Hoy escribo desde uno de mis sitios favoritos en el mundo. El apartamento de mi abuela en la playa.
No sé si amo estar aquí porque me conecta con ella o porque vuelvo a habitar una parte de mí que en la prisa del día a día me cuesta sentir. O quizá sea la paz mental que siento cuando veo el mar. El horizonte es uno de los pocos sitios en los que siento que encajo. Supongo que es el mensaje inconsciente que le manda la expansión y la increíble dimensión de lo que tengo enfrente a mi pequeño corazón, y le dice que aquí todo pertenece. Que no hay miedo o sentimiento que no se pueda llevar el viento. Que no hay duda o confusión que no vaya a irse con el sol.
Mañana empieza la tercera edición de mi Programa Expansión. Un curso de 8 semanas que creé hace un par de años y he seguido refinando para entregar mi verdad y la sabiduría ancestral que me ha guiado al caminar desde hace casi 11 años. Mentiría si dijera que no siento algo de nervios. Pero nervios de ilusión. De ese profundo saber que esto es un antes y un después en mi camino y en el suyo. En el de tantas personas que han confiado en su intuición y les ha dicho que soy yo. Esa persona elegida para acompañar su vuelo, elevarlo y trascenderlo. Y esto me lleva a una reflexión que me acompaña estos días. Que es la fuerza que hace falta para entregarse a un maestro. Y no lo digo como maestra, lo digo como aprendiz. Porque yo no estaría aquí sin las personas y figuras que han sido señal y luz. Sin la entrega y devoción que exige nuestro corazón para apostar y confiar en quien ya ha dado un paso más. Como dijo Rumi: “El que camina sin guía tarda 200 años en un viaje de 2 días”.
Me he pasado media vida viviendo desde el hacer. El conseguir y el llegar a ser. Pero de un tiempo a esta parte he habitado una versión de mí que ha soltado todo el control para entregarse a ese algo superior. A la voz de la intuición que me va marcando la dirección hacia la realización. La ironía es que esta voz solo te marca el primer paso, por eso confiar en ella es pura fé y devoción. Pero cuanto más confías, más claramente te guía. Esa es la transformación. Como dijo Julia Cameron: “No hay errores en tu camino. El universo te guía bien y con cuidado”.
He cometido muchos errores y los sigo cometiendo, pero ahora hay una certeza en mí que sabe que es parte del juego. No hay subidas sin bajadas ni luz sin oscuridad. Y en esencia eso es la espiritualidad, saber que cada paso que das te está llevando a ese lugar; a la coherencia y la paz. Verlo así es la elección.
Estés donde estés en tu camino, recuerda solo esta frase:
“Esto también pertenece.”
Con amor,
-Elena.
Es como si en cada uno de nosotros
Hubiera habido alguna vez un fuego.
Y para algunos de nosotros,
Parece que solo quedan cenizas.
Pero cuando cavamos en las cenizas,
Encontramos una brasa.
Y con mucho cuidado, avivamos esa brasa,
Soplamos sobre ella, y se vuelve más brillante.
Y a partir de esa brasa,
Reconstituimos el fuego.Lo único importante es esa brasa.
Eso es lo que tú y yo estamos aquí para celebrar.
Que aunque hemos vivido nuestra vida
Totalmente involucrados en el mundo,
Sabemos.Sabemos que somos del espíritu.
La brasa se fortalece,
La llama empieza a titilar.
Y muy pronto te das cuenta
De que todo lo que vamos a hacer hasta la eternidad
Es sentarnos alrededor del fuego”Ram Dass
-PROGRAMA EXPANSIÓN. Última llamada a los corazones entregados que quieran ir un paso más allá. Esta tarde cierro inscripciones y el martes 12 empezamos. Si sabes que es aquí, confía en ese sí.
-La meditación guiada de esta semana en Alas es una práctica de visualización para volver a tu refugio favorito de paz. Que la disfrutes:


